miércoles, 3 de noviembre de 2010

Modales vs coartadas


Por la mañana, a mitad de desayuno, Goño se levanta de la mesa y dice:
-Voy a hacer cacas.
Cuando ha dado dos pasos hacia el baño, se vuelve y pregunta dubitativo:
-Mamá, ¿cómo se dice: "voy a hacer cacas o voy a cagar"?
-Se dice: "voy al baño".
-No, porque entonces si un niño dice "voy al baño", puede decirlo para escaparse de casa. Pero si dice que va a hacer cacas, ya se sabe que no se va a escapar. Es que entonces va a hacer cacas. O a cagar.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Olivia


Últimamente hemos multiplicado nuestras visitas a la farmacia, y no es que Goño esté enfermo. Es que allí, en la farmacia, está Olivia.
Hasta ahora Goño no le había hecho ni caso, y eso que tienen la misma edad y se conocen desde bebés. Pero ahora Goño cambia los planes de la tarde para poder ver a Olivia, fantasea con la idea de encontrársela, se apresura a terminar de merendar para poder salir a buscarla... Luego, cuando está con ella, vuelve a no hacerle caso.
Dos cosas nos inquietan de este asunto:
1. ¿Ir a buscar a Olivia a la farmacia no convierte a Goño en un yonqui del amor?
2. Desde un punto de vista astrológico-edípico, ¿es casualidad que Olivia cumpla años el mismo día que... bingo, la mamá de Goño?

Las mejores palomitas


Goño está viendo un espectáculo y zampando palomitas junto a su primo Luis R. cuando Goño exclama con desprecio:
-¡Bah! A mí me gustan mucho más las palomitas caducadas, que son las que me da mi madre en Egea.
-¿Egea? ¿Qué es eso? -pregunta Luis.
-Es mi pueblo. Pero yo lo llamo "la montaña".

jueves, 21 de octubre de 2010

Goño cuelga las botas


Hoy Goño ha tenido un día particularmente difícil.
Entre otras cosas, se ha enfadado muchísimo con su abuela porque "ha hecho trampas" jugando a fútbol. (La abuela había lanzado la pelota cuando él no estaba en la portería.) Goño ha montado un pequeño gran drama y ha empezado a llorar, y a hipar, y a gritar:
-¡¡La abuela me ha destruido mi oficio!! [Goño últimamente quería ser futbolista.] ¡Con lo que me había costado marcar esos goles! ¡¡Y ahora ha destruido mi oficio y no podré tener ningún oficio y no trabajaré en nada y no tendré dinero ni podré comprarme cosas!!
Madre y abuela hemos hecho un repaso exhaustivo de otros oficios que podía ejercer, pero él se cerraba en banda.
-¡¡Que no, que no quiero hacer otra cosa!! ¡¡Me ha destrozado mi oficio y ya no podré hacer nada!!
Un buen rato más tarde aún seguía llorando y ha empezado a deslizarse por la resbaladiza senda de la autocompasión.
-¡Voy a sufrir toda mi vida! -ha empezado a decir-. ¡¡Voy a ser el niño más triste del mundo!!

miércoles, 20 de octubre de 2010

Nuevo caso de posesión


Estos días hace mucho frío en casa. Por las noches, Goño se destapa y aparece por la mañana acurrucado como una cochinilla (como una cochinilla hecha bola, se entiende).
Cuando, al acostarlo, su madre le advierte que no se destape, Goño responde:
-Si yo no tengo la culpa, mamá. Díselo a Dormiloncio, que está dentro de mí. Él me destapa.
Dormiloncio y la madre de Goño han tenido serias palabras. Pero esta mañana, Goño ha vuelto a amanecer hecho una cochinilla-bola. Este Dormiloncio...

Goño y el compromiso


Hace unas semanas, alguien de Unicef fue al cole de Goño. Al parecer, y siempre según la versión del propio Goño, les pusieron unos vídeos. Ignoramos su contenido, pero esa misma noche, Goño, cuando ya debía estar durmiendo, se puso a gritar:
-¡Mamáááá! ¡¡Mamáááá!!
Su madre fue corriendo al dormitorio:
-¿Qué pasa, hijo?
-Es que cierro los ojos y veo los vídeos de Unifez (sic). Se me han pegado y no puedo dormir.
Ayer, a bote pronto, Goño volvió a recordar:
-Oye, mamá, y eso que decían los de Unicef, eso de que hay niños que no tienen agua... ¿es verdad?

viernes, 1 de octubre de 2010

Lagunas jurídicas


Es la primera reunión general del curso. Todos los padres acuden. Todos los niños juegan en el patio mientras tanto. ¿Todos? No. Goño se niega a jugar y prefiere quedarse en la reunión. Preguntamos a la profesora y ella le da permiso para que se quede.
La profesora va contando las normas de la clase, los horarios, las recomendaciones...
-Debéis controlar que los niños no vean demasiada televisión y que tampoco jueguen demasiado a los videojuegos, a la Nintendo DS, a la Wii... que ya vamos ampliando y me voy modernizando.
Y luego pasa a otro tema.
Goño, que aparentemente no escuchaba, suelta entonces:
-Vale, o sea que podemos jugar toooodo lo que queramos a la Play Station y al iPad. ¡Como no los ha dicho!