
Querido Goño:
Acabas de cumplir 4 años.
Tus padres -vagos, desmemoriados y desastrosos gestores de recuerdos (fotos, vídeos, trabajos del colegio...)- te han querido regalar este espacio para que su propia desidia no te impida tener biografía. Queremos que este lugar recoja un trocito de tu vida, que, de momento, parece más que memorable. Además nos encantaría que este relato se enriqueciera con los comentarios de tu familia y tus amigos, que también, sin duda, enriquecen tu vida "real".
En este blog publicaremos frases, anécdotas y esas cosas que te suceden a diario, o cada 2 días, o cada 3, o cada semana... (uuf, qué vagos somos); esas cosas que hacen de ti un niño tan especial. De vez en cuando, rememoraremos algunas "cosas de Goño" del pasado. Intentamos así que nos perdones por no tener un archivo de vídeos en condiciones.
De momento, seremos nosotros quienes escribiremos tus cosas. Prometemos hacerlo con rigor y sin retórica añadida (detecto un "uf" de alivio en algunos lectores). Más tarde, cuando sepas escribir, podrás hacerlo tú mismo, si quieres.
Esperamos que este regalo te guste más que la raqueta, aunque dudamos que te haya hecho más ilusión que el toro mecánico de Playmobil, el garaje de emergencias, el libro de cactus, los monstruos que-te-atacan, la
nube pizarra, la foto y la corona del colegio, el CD de canciones en inglés que-no-son-para-pequeños-hombre-por-Dios, el coche teledirigido que ha estado a punto de romper tu padre esta mañana, las botas "de auténtico montañero" tres pies más grandes, el lego, el set para jugar a Hatari ("¿Hospital de Arusa? Soy Sean Mercer") o el taller de Mickey.
Un beso de papá y un beso de dinosaurio.